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domingo, 20 de marzo de 2011

CAPITALISMO:EXPLOTACIÓN DEL HOMBRE Y LA TIERRA



"La producción capitalista...  no desarrolla la técnica y la combinación del proceso social de producción sino socavando, al mismo tiempo, los dos manantiales de toda riqueza: la tierra y el trabajador."

Karl Marx, El Capital TOMO 1.

Marx, en su lúcido y profundo análisis del capitalismo, ya había tomado conciencia del perjuicio ecológico inherente a su modo de producción.  Esto en el siglo XIX, casi un siglo antes de que con cínismo el mundo capitalista comenzara a mostrar preocupación por el tema.  Preocupación que no trasciende hacia una acción efectiva, ya que estamos ad portas de una crisis ecológica brutal.  Nuestro mundo está siendo contaminado y destruido para el exclusivo beneficio de los millonarios empresarios, quienes pueden vivir en sitios paradisicos mientras los trabajadores, generadores de esa riqueza, y explotados viven en los lugares más expuestos a la depredación del medio ambiente.

No hay salida a la explotación hacia los trabajadores y la tierra dentro de los márgenes de la barbarie capitalista.  Hay que dar el paso hacia un modo de producción superior, respetuosa de toda la humanidad y su entorno. Hay que dar el paso hacia el Socialismo.


sábado, 24 de abril de 2010

COCHABAMBA, LA GUERRA DEL AGUA Y EL CAMBIO CLIMÁTICO (Por Amy Goodman)


Columna Semanal de Amy Goodman, presentadora de Democracy Now! Se autoriza la publicación. Por favor escríbanos a spanish@democracynow.org para avisarnos donde se publica y también si hay estaciones de radio que quieran emitir el audio.
Cochabamba, la guerra del agua y el cambio climático

Publicado el 20 de abril de 2010
Escuche
COCHABAMBA, Bolivia— En esta pequeña nación andina de diez millones de habitantes, los glaciares están sufriendo el deshielo, amenazando el suministro de agua de la mayor zona urbana del país, El Alto y La Paz, con tres millones ymedio de personas que viven a más de tres mil metros de altura. Viajé desde elAeropuerto Internacional El Alto, el aeropuerto comercial más alto del mundo, ala ciudad de Cochabamba.
El Presidente boliviano Evo Morales llama a Cochabamba el corazón de Bolivia. Fue aquí donde hace diez años, como dijo un observador, tuvo lugar “la primera rebelión del siglo XXI”. En lo que fue denominada la Guerra del Agua, la gentede todo Bolivia se congregó en Cochabamba para exigir que se pusiera fin a laprivatización del sistema público de agua. Como me dijo Jim Shultz, fundador dela organización Centro para la Democracia, con sede en Cochabamba, “A la gentele gusta una buena historia del estilo de David y Goliat, y la revuelta del aguaes David no sólo golpeando a un Goliat, sino a tres. Los denominamos las tres B:Bechtel, Banzer y el Banco”. Shultz explicó que el Banco Mundial coercionó algobierno boliviano del entonces Presidente Hugo Banzer, que había sido dictadoren la década del 70, para que privatizara el sistema de agua de Cochabamba. Laempresa multinacional Bechtel, la única licitante, asumió el control de lagestión pública del agua.
El domingo caminé por la Plaza Principal, en el centro de Cochabamba, con Marcela Olivera, que participó en las protestas callejeras hace diez años. Le pregunté acerca de la pancarta original del movimiento, que fue colocada para elaniversario y dice “¡El agua es nuestra, carajo!”. Bechtel estaba aumentando lastarifas del agua. Los primeros en sentirlo fueron los campesinos, que dependendel riego. Solicitaron el apoyo de los trabajadores fabriles de la ciudad. OscarOlivera, el hermano de Marcela, era su líder. Proclamó en una de lasmanifestaciones: “Si el gobierno no quiere que la empresa de agua se vaya delpaís, la gente los echará”. Marcela recordó: “El 4 de febrero convocamos a la gente a una movilización aquí. La llamamos ‘la toma de la plaza’. Iba a serel encuentro de la gente del campo, el campo viniendo aquí para reunirse con lagente de la ciudad, porque era una demanda de la gente del campo y una demandade la gente de la ciudad. Todos reunidos aquí al mismo tiempo. […] El gobiernodijo que no iba a permitir que eso sucediera. Varios días antes de que estofuera a suceder, enviaron policías en patrullas y motocicletas que rodearon laciudad, tratando de sembrar el miedo en la gente. Y el mismo día de lamovilización no permitieron que la gente caminara siquiera diez metros ycomenzaron a lanzarles gases. Muchos de nosotros, estoy segura, regresamos anuestras casas y vimos en la televisión lo que estaba sucediendo en la mañana ylo que aún estaba sucediendo. Dijimos que esto no puede suceder. Estabangolpeando a las mujeres, estaban golpeando a los niños, les lanzaban gases a lagente, entonces nos alzamos y salimos a las calles”.
Cochabamba fue sitiada por la coalición de campesinos, trabajadores fabriles y cultivadores de coca, conocidos como “cocaleros”. Los disturbios y las huelgas se expandieron a otras ciudades. Durante la represión militar y el estado deemergencia declarado por Banzer, Víctor Hugo Daza, de diecisiete años, murió deun disparo en el rostro. En medio del escándalo público, Bechtel huyó de laciudad, y su contrato con el gobierno boliviano fue cancelado. Los “cocaleros” jugaron un papel fundamental en la victoria. Su líder era EvoMorales. La Guerra del Agua de Cochabamba lo terminaría lanzando a lapresidencia de Bolivia. En la cumbre de cambio climático de las Naciones Unidasen Copenhague pidió que se tomaran las medidas más estrictas para combatir elcambio climático.
Luego de la cumbre, Bolivia se negó a apoyar el Acuerdo de Copenhague no vinculante, promovido por Estados Unidos. El embajador de Bolivia ante la ONU, Pablo Solón, me dijo que como consecuencia de esto “fuimos notificados por losmedios de que Estados Unidos eliminaría alrededor de tres a 3,5 millones dedólares para proyectos relacionados con el cambio climático. Y la explicaciónque dieron fue que nosotros no apoyábamos el Acuerdo de Copenhague”.
En lugar de aceptar el dinero de ayuda de Estados Unidos para el cambio climático, Bolivia está asumiendo un papel de liderazgo al ayudar a organizar a la sociedad civil y los gobiernos a nivel mundial con una meta común: cambiar elcurso de la próxima cumbre de clima de la ONU que tendrá lugar en diciembre enCancún, México. Por este motivo 15.000 personas de más de 120 países se han reunido aquí esta semana del Día de la Tierra, en la Conferencia Mundial de losPueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra. Moralesconvocó la conferencia para darle a los pobres y al Sur Global la oportunidad deresponder a las frustradas negociaciones de clima en Copenhague.
El embajador Solón explicó el motivo de la cumbre de los pueblos. Me dijo: “La gente me pregunta cómo esta iniciativa proviene de un país pequeño como Bolivia. Soy el embajador ante la ONU. Conozco esta institución. Si no haypresión de la sociedad civil, no habrá un cambio desde la ONU. La otra presión alos gobiernos proviene de las empresas trasnacionales. Para poder contrarrestareso, necesitamos desarrollar una voz desde las bases”.
Esas fueron las palabras de Pablo Solón, cuyo hermano fue desaparecido por el régimen de Banzer. Ahora, como embajador de la ONU, es el único representante diplomático de Bolivia en Estados Unidos, porque este país expulsó al embajadorboliviano en su territorio.
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Denis Moynihan colaboró en la producción periodística de esta columna.
© 2010 Amy Goodman
Texto en inglés traducido por Mercedes Camps y Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org
Amy Goodman es la presentadora de “Democracy Now!”, un noticiero internacional diario de una hora que se emite en más de 550 emisoras de radio y televisión en inglés y en más de 250 emisoras de radio en español. Es coautoradel libro “Standing Up to the Madness: Ordinary Heroes in Extraordinary Times,”recientemente publicado en edición de bolsillo.

miércoles, 31 de marzo de 2010

Cambio Climático: Dejemos de ser consumidores y transformémonos en seres vivos.

"El 27 de Marzo, 2010 a las 20:30 horas (hora local de cada país), WWF le pide a individuos, empresas, gobiernos y organizaciones alrededor del mundo que apaguen sus luces durante una hora, La Hora del Planeta, para demostrar globalmente su preocupación por el cambio climático y demostrar su compromiso para encontrar soluciones.
La Hora del Planeta es un llamado para que cada persona, negocio, empresa privada, gobierno o comunidad actúe. Es una alerta para asumir responsabilidades e involucrarnos en el trabajo por un futuro sustentable".

Fuente: http://www.cuandopasa.com/index.php?v=v6236j

El pasado sábado fui parte de este destacable acto, aunque con desánimo fui testigo de cómo en la ciudad en la que vivo ni las empresas ni las personas demostraron la más mínima preocupación por el asunto. Pero estas líneas van dirigidas más a esas personas que sí participaron de esta actividad SIMBÓLICA mundial. Recalco el carácter simbólico porque hay que comenzar a darse cuenta que el ser humano, en el sistema imperante, descarga todas sus energías ACTIVAS en la creación de una riqueza grotesca y mal repartida, acaparada por una mínima capa de población que con su avaricia está llevando a nuestro planeta a la destrucción. Para salvar nuestro hogar, el hombre, hasta el momento no ha hecho más que esfuerzos simbólicos y en eso nos estamos quedando.
Con gran pompa hace poco se realizó en Copenhague una cumbre del cambio climático en la cual muchas personas cifraron sus esperanzas. Sin embargo no hay política alguna que, tras la cumbre, dé luces de revertir una situación estrechamente ligada a la forma de producción de nuestra sociedad y a los valores con los que nos relacionamos cada día.
Mucha gente pudo haber quedado contenta una vez que se apagó la luz por los 60 minutos, mucha gente quizás se sintió atraída por la gran propaganda, pero lo que más espero de corazón es que éste no haya sido otro espectáculo lleno de pompa y promoción como la cumbre de Copenhague. La idea es llamar a quienes lean esto a reflexionar para que la hora de la tierra, que se viene realizando durante varios años ya, no se transforme en un inútil ritual lleno de propaganda que nos deje contentos… y no vaya más allá de eso. Que La Hora de la Tierra no se transforme en una especie de droga que nos adormezca, que no sea como esa limosna que le damos al vagabundo y que tranquiliza nuestras conciencias pero que no soluciona nada. No quita el hambre de los más pobres y no permite que nuestra desigual sociedad tenga una conciencia limpia.
¿Cuál es el camino a seguir entonces? creo, humildemente, que el camino va por hacer un análisis de fondo de esta enfermedad que se llama Cambio Climático, hacer un diagnóstico que identifique el virus principal que la causa, y poder darle solución atacando la raíz del problema. Y no hay una píldora que mejore está enfermedad avanzada... es necesaria una intervención quirúrgica mayor.
Mirando a fondo es evidente que el cáncer que ataca a nuestro hermoso planeta es el hombre, pero es más que el hombre. Si hacemos un análisis histórico nos podemos dar cuenta que el hombre, hasta antes de la Revolución Industrial mantenía aun el equilibrio de convivencia con la naturaleza. Lo que afecta más directamente a nuestro ambiente es la forma de producción que utilizamos ¿cómo puede ser sustentable un modelo que por definición debe estar en una infinita y constante expansión? Es la avaricia de todos aquellos millonarios del mundo, de todos aquellos gobiernos y empresas que como parásitos succionan sin parar las riquezas naturales de nuestro planeta quienes nos están llevando al abismo. ¿Debemos sacrificar al planeta para satisfacer la avaricia y egoísmo sin límites de todos estos personajes poderosos y francamente oscuros? ¡NO! Debemos ir en contra de este neoliberalismo salvaje, desigual y destructor que promueve un infinito crecimiento de las economías.
Si queremos ayudar a nuestro planeta está bien, apaguemos la luz. Pero también veamos el trasfondo del asunto ya que estamos avanzando solo por el camino del beneficio privado y desastre colectivo. La clave es organizarnos en una crítica al capitalismo y sus nefastas consecuencias para la vida. Sin duda el capitalismo ha fomentado el desarrollo más grande de bienes materiales de toda la historia, pero bajo la lógica de que el beneficio privado lo es todo se está justificando la explotación de las personas y del medio hace ya siglos.

LA CRUEL REALIDAD



Este es lo que estamos causando al planeta y de lo que tanto se enorgullecen los economistas:

• Aumento de las temperaturas medias lo que está causando el
• Derretimiento de los polos, lo que conlleva no sólo la extinción de las faunas polares sino también el hundimiento de amplias franjas de las zonas costeras en el mundo cuyos efectos recaerán sobre el sector más pobre de la sociedad.
• Desaparición del Permafrost, lo que quiere decir que no sólo los hielos polares se están viendo afectados, sino también los hielos de montaña.
• Evaporación del agua: el mar del Aral, en Asia, ha perdido el 40% de su superficie en los últimos 40 años. (http://www-cambio-climatico.com)
• ¡Cada día el ser humano hace desaparecer 10 especies de animales!
• Los desiertos van en constante avance así como el número de desastres naturales registrados.



¿Bastará con apagar la luz una hora? Pues definitivamente no, hay que cambiar al capitalismo y sus promotores y pensar un mundo en donde la meta de nuestras vidas no sea el consumo y el enriquecimiento, sino la felicidad basada en la solidaridad entre todos los seres humanos entre sí y con todas las formas de vida de nuestro planeta. Esto no es una utopía, es una necesidad.

Por todo esto infórmate y preocúpate, corre la voz entre la gente acerca de lo que esta causando este sistema que mantenemos o, mejo dicho, nos han obligado a mantener a través de la violencia, la desinformación y el adoctrinamiento de la población en un montón de falacias que permiten toda esta desigualdad y destrucción. Únete o apoya a las organizaciones y partidos políticos críticos del capitalismo, si no te gustan crea instancias para difundir la información y el inconformismo. Pero por sobre todo es un deber que como seres humanos fomentemos una nueva forma de ser, una nueva moral que se base en el amor por la existencia y lo existente, en la solidaridad y en el equilibrio. Dejemos de ser consumidores y transformémonos en seres vivos.